Se trata de un plan que busca resguardar la continuidad operativa de la pesca artesanal, proteger el empleo y la seguridad alimentaria, beneficiando a cerca de 9 mil embarcaciones de menor tamaño.
Con el objetivo de enfrentar el impacto del alza deprecio de los combustibles, el Gobierno, a través del Ministerio de Economía y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), presentó plan de medidas de mitigación dirigidas a la pesca artesanal, uno de los sectores productivos más afectados en sus costos operacionales.
La iniciativa apunta a preservar la continuidad de las faenas, sostener el empleo directo e indirecto y resguardar la seguridad alimentaria, en un contexto donde el costo del combustible es un factor crítico para el crecimiento y desarrollo del sector.
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, destacó la relevancia de estas medidas, señalando que “la pesca en nuestro país es una de las áreas productivas más importantes que tenemos, y por lo mismo, hemos trabajado incansablemente durante los últimos días para generar una propuesta que permita mitigar, en parte, los efectos del alza del precio de los combustibles que afecta a nuestro país, a fin de evitar una baja en la operatividad de la pesca artesanal a lo largo del país”.
Previo al anuncio de esta medida, Urrutia se reunió con pescadores artesanales de las caletas El Membrillo y Portales, de la Región de Valparaíso, quienes expusieron las dificultades a las que se enfrentan, pues se trata de un insumo clave para la faena diaria, advirtiendo que esta situación está afectando directamente la rentabilidad de la actividad y el sustento de cientos de familias del borde costero.
Foco en los más afectados
De acuerdo con el Registro Pesquero Artesanal (RPA), existe cerca de 9 mil embarcaciones de menor escala, cuya eslora no supera los 12 metros, con operaciones registradas durante 2025.
En este segmento, el combustible representa entre un 30% y un 60% de los costos operacionales dependiendo de la faena, lo que genera una vulnerabilidad ante el alza de precios. A esto se suma que la mayoría utiliza gasolina y no cuenta con inicio de actividades formal, quedando excluidos de mecanismos de compensación como la devolución del impuesto específico al diésel.
Medida de mitigación
El plan contempla el pago de un bono sectorial único y anticipado, consistente en una transferencia directa por embarcación, dirigida a pequeñas embarcaciones, con Registro Pesquero Artesanal vigente, actividad acreditada durante 2025 y durante el mes en el cual se pretenda acceder al beneficio, el cual consiste en $100.000 mensuales por seis meses. A nivel global tendrá un costo de $6 mil millones.
La medida será implementada a través del Instituto para el Desarrollo Pesquero Artesanal (Indespa), con apoyo de la Subpesca.
“Hemos logrado concretar esta ayuda de forma muy responsable, ajustados a la situación fiscal imperante pero sin perder de vista las necesidades de un sector productivo tan relevante como lo es la pesca artesanal, quienes salen todos los días a sus faenas. Son ellos quienes, con su esfuerzo, dinamizan la economía local y contribuyen a generar empleo”, indicó el subsecretario Urrutia.
Asimismo, agregó que “seguiremos trabajando para llegar directamente a los pescadores artesanales y aportar mayor estabilidad al sector, para que puedan seguir trabajando tranquilos”.
Eficiencia y focalización del gasto
Uno de los ejes centrales de la propuesta es su diseño focalizado, orientado a unidades productivas activas de menor tamaño, lo que permite optimizar el uso de los recursos fiscales y asegurar que el apoyo llegue a quienes dependen directamente de la pesca para su sustento.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo busca entregar una respuesta concreta, rápida y técnicamente sustentada a uno de los principales desafíos actuales que enfrenta la pesca artesanal, reforzando el apoyo a un sector clave para las economías locales y el desarrollo del país.