Convenio de Itrend y Ministerio de Economía busca medir el impacto de desastres en sectores vitivinícolas

Convenio de Itrend y Ministerio de Economía busca medir el impacto de desastres en sectores vitivinícolas

Se extiende la iniciativa de 2025, que analizó el impacto económico de inundaciones, sismos e incendios forestales en las regiones de Maule y Biobío, enmarcado en el Programa de Desarrollo Productivo Sostenible.

En su primera etapa, el estudio estima que, ante una catástrofe, por cada peso que se pierde de manera directa en el rubro forestal, la economía del país pierde un 50% más por efectos en cascada.

Con la firma de un convenio de colaboración para el año 2026, la subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño, y el Instituto para la Resiliencia ante Desastres (Itrend), reiteraron su compromiso —el martes 25 en las dependencias de la cartera— de avanzar en la medición del impacto económico que tienen distintos desastres en sectores productivos. En esta oportunidad, la iniciativa analizará las consecuencias de incendios forestales y otras afectaciones en la producción vitivinícola.

Se trata de una ampliación del plan piloto realizado durante 2025 para el sector forestal en las regiones del Maule y del Biobío, que identificó a los incendios forestales como la amenaza socionatural predominante, por sobre inundaciones y sismos. El proyecto es realizado con fondos del Programa de Desarrollo Productivo Sostenible (DPS) del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.

La subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Javiera Petersen, se refirió a la segunda etapa del plan indicando que sus conclusiones permitirán avanzar hacia una economía más resiliente y competitiva con importantes repercusiones, tanto para el sector público como el privado.

“Este es uno de los primeros estudios en su tipo, que contribuirá a desarrollar capacidades de anticipación, adaptación, integración y recuperación económica de sectores productivos ante desastres. Gracias a la extensión de este trabajo, continuamos construyendo líneas base de riesgo productivo que nos permitirán, por ejemplo, tomar mejores decisiones de inversión en zonas expuestas y fomentar la adopción tecnológica», sostuvo la autoridad.

A la ceremonia de firma asistieron los representantes de los rubros forestal y vitivinícola, quienes pudieron conocer los hallazgos de la primera etapa de este trabajo y las áreas más vulnerables ante catástrofes. Allí se concluyó que, por cada peso que se pierde directamente en las actividades manufactureras forestales, la economía nacional pierde, de manera adicional, un 50% más por eventos escalonados, por ejemplo, en la construcción.

La directora ejecutiva de Itrend, Catalina Fortuño, señaló que “uno de los objetivos fue plantear recomendaciones para políticas públicas, como por ejemplo gestión del combustible, manejo de paisajes y cortafuegos vivos para reducir la propagación del fuego, enfatizando que la inversión en resiliencia es un imperativo fiscal, sobre todo en un escenario de cambio climático”.

Por su parte, el gerente general de Vinos de Chile A.G., Claudio Cilveti sostuvo que “el nivel de información que se está elaborando en el sector forestal, y que se espera para el sector vitivinícola, es altamente útil. Nosotros tenemos más de 12.000 productores y la mayoría está fuera de la Región Metropolitana. Por lo tanto, este tipo de estudio nos va a permitir de alguna manera anticiparnos y poder tomar medidas que estén bien pensadas frente a cualquier evento. Creo que esto es un proyecto que tiene mucho futuro, también para otros sectores, y es un orgullo poder estar incluidos como área productiva”.

Para esta segunda etapa también se ampliará el alcance territorial de las mediciones incorporando a las regiones de O’Higgins y del Maule, en el caso del sector vitivinícola, y la región de Ñuble para el sector forestal.

Evaluación de impactos

La iniciativa incluye un análisis prospectivo que indica que, al 2050, el cambio climático aumentará el impacto económico de los incendios forestales en al menos un 25%.

El estudio se realizó a través de una metodología que combina un modelo probabilístico de riesgo, con un modelo económico de insumo-producto basado en la matriz inversa de Ghosh. Esto permite interpretar los desastres como shocks en la oferta y rastrear la propagación de daños a través de encadenamientos intersectoriales.

El proyecto contempló además la creación de un visor digital, orientado a direcciones y profesionales de Corfo, DPS y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, que les permite proyectar distintos escenarios y visibilizar el daño según el impacto de cada amenaza.