• De acuerdo a la Sexta Encuesta de MicroEmprendimiento del Ministerio de Economía, un tercio de las microemprendedoras afirmó emprender por “Necesidad” porque no lograron encontrar un trabajo, mientras que otro tercio lo hizo porque encontró una “Oportunidad” en el mercado y puede tomar sus propias decisiones.

Viernes, 09 de octubre 2020.- El subsecretario de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Esteban Carrasco, junto a la subsecretaria de la Mujer y Equidad de Género, Carolina Cuevas, y la presidenta ejecutiva Mujeres del Pacífico, Fernanda Vicente, encabezaron en el Seminario de “Microemprendimiento femenino: Desafíos y oportunidades en tiempos de pandemia” donde se dio a conocer los resultados de la Sexta Encuesta de Microemprendimiento (EME -6) que elaboró el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.
“En pandemia debemos seguir trabajamos colaborativamente como sector público con el sector privado y la sociedad civil para impulsar más y mejores propuestas para disminuir las brechas femeninas. Para hacerlo, contar con los datos desagregados por sexo que conocimos hoy, es fundamental. De esta manera, podremos evaluar de manera más exacta el impacto de las políticas públicas que desarrollemos, como también, nos permitirá fijarnos metas ambiciosas. Por eso los esfuerzos del Ministerio y del Presupuesto 2021 están enfocado en reactivación con enfoque de género y el impulso a las mujeres”, afirmó la subsecretaria Cuevas.
En tanto, subsecretario Carrasco señaló que el “microemprendimiento como fuente de trabajo por cuenta propia se transforma en una alternativa que muchas mujeres que se encuentran inactivas laboralmente o cesantes pueden tomar, que les puede servir para sustentarse a sí mismas, a sus familias y para desarrollarse laboralmente. Quisiera aprovechar esta oportunidad de recordar los subsidios Capital Abeja de Sercotec y PAR Impulsa de Corfo con foco en las mujeres que apuntan justamente a apoyar económicamente el emprendimiento femenino”.
La encuesta EME-6 -con datos levantados en 2019- revela que existen 794.852 micro emprendedoras, representando un 39% del total de microemprendedores del país.
Un 68% de las microemprendedoras tienen entre 35 y 64 años y un 69% tiene educación media o menos, teniendo más educación escolar que los hombres.
Entre los resultados destaca que un tercio de las microemprendedoras (31,2%) afirma emprender por “Necesidad” porque no lograron encontrar un trabajo como asalariado, fue despedida de un empleo asalariado y busca obtener ingresos suficientes para sus necesidades básicas. Mientras que otro tercio (31,5%) dice emprender por “Oportunidad”, ya que encontró una oportunidad en el mercado, puede tomar sus propias decisiones y porque tiene expectativas mayores de ingresos.

Un 60,5% de las microemprendedoras financiaron sus emprendimientos con ahorros o recursos propios.

Por otro lado, un 36,7% de las micro emprendedoras afirma que el principal beneficio de emprender es poder realizar tareas domésticas y de cuidado; mientras que un 44,8% de las micro emprendedoras dice que su lugar de trabajo es dentro de su vivienda.

Respecto a los ingresos, el estudio indica que los micro emprendedores hombres ganan en promedio 1,9 veces más que las mujeres micro emprendedoras. En esa misma línea, un 68,3% de las micro emprendedoras gana menos que el salario mínimo líquido (41,7% para hombres) y un 45,1% gana entre $ 0 y $ 150.000 mensuales y un 23,2% gana entre $ 151.000 y $ 300.000.

Finalmente, un 33% de las micro emprendedoras se capacitan y un 62% usa internet para fines de negocios.

Esta radiografía permite desprender que el microemprendimiento es una alternativa de generación de ingresos para las mujeres que se potenciará en este periodo, dado que permite reinventarse a quienes han quedado desempleadas y da flexibilidad para trabajar desde la casa, atender labores de hogar y de cuidado de familiares.
Además, los programas de apoyo al microemprendimiento femenino deben entregar herramientas que den cuenta de los desafíos que reflejan los resultados de esta encuesta como, por ejemplo, aprovechar las fortalezas femeninas como es la mayor tendencia a capacitación que los hombres microemprendedores.